Desde llorar tirado en la banqueta, botella de bacardí en mano, preguntándole a las estrellas el porqué de mi desamor. Llorar de felicidad porque todos mis amigos estaban en mi cumpleaños y 2 minutos después mentarle la madre a todos porque son una bola de culeros que me quieren llevar a comer, siendo que yo me la estoy pasando tan padre.
Manejar hasta las chanclas, de esas veces cuando los carriles claramente zigzaguean, mentarle la madre a un cadenero en cancún y decirle que a mi los cadeneros no me tocan, y menos los mayas... no se me vaya a pegar lo naco y feo.
He vomitado, tanto alcohol como verdades. he dicho cosas que sobrio no me atrevería a decir, y me he guardado cosas que sobrio habrían salido sin problema alguno.
Me he madreado con mis mejores amigos, y he besado a la novia de un cuate.
He gritado a los cuatro vientos que la policía me la pela, especialmente en las noches de lunes.
Soy testigo vivencial de la maldición gitana, y que el whiskey con chela y manzana sabe a orgasmo.
Jack Daniels me habla de tu, y Facundo Bacardí no me abandona. Sé que las penas con ron son buenas, y si no lo son... pues que chinguen a su madre.
Las pedas con absinthe, con jäger, con amigos y con familia, con novia y solas. En hoteles, lobbies, antros, casas, jardines, coches, bares, albercas, kinders y calles. En todos lados me he empedado. en mi país y en ajenos, con mota y sin ella.
He visto jabalíes en más de una ocasión. también he visto prostitutas y he gastado más en ellas debido a que estoy hasta la madre. Me han corrido de todas clases de antros y me he tomado botellas enteras de vasos desechables. Elevadores, Terrazas y ombligos... en todos esos lados he tomado. Sólo, con Ivan o con miles de personas.
Me he puesto hasta la madre en los mejores y peores antros, he tomado coctéles de 350 pesos, y litros de antillano de 20....
En lunes, martes o domingo, pero la mejor noche es la del jueves. los jueves tienen esa característica de locura, de desenfreno, de perder el control, de autodestrucción, de juventud.
He chocado y me he burlado de los que han chocado, me he peleado con meseros y he ponchado llantas, y otras cosas, que si bien no fueron buenas, me sacaron de apuros y necesidad.
He convivido con cagavaros y con vagabundos que me alimentan de cigarros, perdido más de un reloj y más de una memoria. Permito que mi alter-ego salga a reemplazarme, dicen que "mi mismo" es poca madre, es tierno, es amoroso y es borrachísimo, pero si le das esa copa de más, pierde el control.
En Palabras de Tyler Durden: "This is your life, and it's ending one minute at a time" yo digo que si se acabara mañana, viví lo necesario, aprendí lo esencial, tomé lo suficiente y cambié lo estrictamente exigible.
In Vino Veritas: No hay control, no hay memoria, ahhh pero que chingón me la pase??? todo depende de la cruda


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